Riego tecnificado: el mayor presupuesto de capital del agua mexicana en 2026
Riego tecnificado: el mayor presupuesto de capital del agua mexicana en 2026
La obra hidráulica más ambiciosa del sexenio no es una presa, ni una desaladora, ni un acueducto. Es cambiar la forma en que riega el campo mexicano — canal por canal, compuerta por compuerta.
El número manda: el Programa de Tecnificación de Riego tiene autorizados más de 12,000 millones de pesos solo para 2026, con una meta sexenal de alrededor de 63,000 millones para modernizar 18 distritos de riego que suman 200 mil hectáreas, según reportaron Milenio e IMER Noticias.
La apuesta de fondo es de otra escala: recuperar cerca de 2,800 millones de metros cúbicos de agua al año — parte de los cuales se destinaría al abasto urbano.
¿Dónde está cayendo el dinero?
El sur de Sonora se lleva la primera gran tajada: más de 6,500 millones de pesos para tecnificar 30 mil hectáreas en los distritos de riego del Río Mayo, el Río Yaqui y el Pueblo Yaqui, de acuerdo con La Crónica. En La Laguna, Conagua proyecta 2,000 millones este año para entre 1,000 y 1,200 hectáreas; en Sinaloa, el distrito Culiacán-Humaya ronda los 1,500 millones y el del Río Fuerte, los 1,100.
El candado que faltaba
El campo tenía un miedo razonable: que ahorrar agua sirviera para que le recortaran la concesión. La reforma al artículo 51 de la Ley de Aguas Nacionales lo despejó — no habrá reducción del volumen concesionado cuando los productores financien obras de ahorro, según recogió am.com.mx. Sin ese candado, el programa difícilmente despegaría: nadie invierte en ahorrar lo que después le van a quitar.
¿Quién gana con esto?
Los proveedores de riego presurizado, compuertas automatizadas, sensores y telemetría agrícola tienen aquí el pipeline más claro del sexenio: licitaciones repartidas por distrito en Sonora, Sinaloa, La Laguna y quince zonas más.
Los agricultores consiguen lo que pedían: modernizar sin perder derechos.
Y las ciudades son el beneficiario silencioso, porque parte del agua recuperada está etiquetada para abasto urbano.
Al final, el metro cúbico "nuevo" más barato de México no va a salir de un pozo más profundo ni de una planta más grande. Va a salir de un canal que deja de desperdiciar.
Fuente original: La Crónica de Hoy
Más fuentes: Milenio · IMER Noticias