Desalación en América Latina: Chile y Perú aceleran su corredor de agua de mar
Desalación en América Latina: Chile y Perú aceleran su corredor de agua de mar
La octava edición del congreso Desalination Latin America reúne en Santiago de Chile, el 17 y 18 de junio de 2026, a más de 300 delegados de la industria para trazar la ruta de expansión de la desalación en la región. El encuentro confirma que el agua de mar dejó de ser una solución marginal para convertirse en columna vertebral de la seguridad hídrica del Cono Sur, especialmente en las zonas áridas del norte de Chile y la costa peruana.
Entre los proyectos en el centro de la agenda destacan los programas de desalación para la expansión minera en Chile, el Corredor de Abasto de Agua del Norte —una red de tuberías multiusuario que integraría plantas para varios consumidores— y las asociaciones público-privadas (APP) de desalación costera de Perú para Lima, Ilo y clústeres industriales del sur. La participación de mineras como Codelco, Anglo American y Antofagasta Minerals, junto a operadores como Aguas de Antofagasta y Esval y financiadores como CAF, BID Invest y ProInversión, perfila las rondas de licitación 2026-2027.
El debate técnico gira en torno a dos ejes: la integración de energías renovables —plantas de ósmosis inversa (SWRO) alimentadas con solar y eólica— y la valorización de salmuera para recuperar litio y sales, un enfoque de economía circular que busca neutralizar el principal pasivo ambiental de la desalación.
Puntos clave
- Más de 300 delegados se reúnen en Santiago el 17 y 18 de junio de 2026.
- Proyectos clave: desalación minera en Chile, Corredor de Abasto de Agua del Norte y APP costeras de Perú (Lima, Ilo).
- Apuesta por SWRO alimentada con energía solar y eólica para reducir la huella de carbono.
- Valorización de salmuera para recuperar litio y sales como respuesta al impacto ambiental del rechazo.
- Financiadores presentes: CAF, BID Invest y ProInversión Perú, de cara a licitaciones 2026-2027.
Implicaciones
La consolidación de un mercado regional de desalación marca un contraste con México, donde proyectos como la desaladora de Rosarito siguen atorados. El modelo chileno-peruano —demanda ancla minera o industrial, financiamiento multilateral, APP y renovables integradas— ofrece una plantilla replicable para la península de Baja California y el noroeste mexicano. La valorización de salmuera, además, abre una vía para que la desalación deje de ser vista solo como un costo ambiental y se integre a las cadenas de valor del litio, un recurso estratégico para la región.
Fuente original: Desalination Latin America 2026
Más fuentes: CityBuzz